martes, 2 de febrero de 1982

Charles Bukowski - Lo que más me gusta es rascarme los sobacos (1982)

Charles Bukowski
Lo que más me gusta es rascarme los sobacos
Año 1982 


Este libro contiene una extensa y apasionante entrevista con Bukowski el último escritor maldito norteamericano, en la que éste cuenta, sin reticencias ni pudores, cómo empezó a escribir, las mujeres de su vida, las borracheras, los escritores que admira y los que desprecia, su filosofía de la existencia y sus proyectos futuros. 

La entrevista viene precedida por un estudio de la entrevistadora Fernanda Pivano, que analiza minuciosamente la escritura y el mundo poético de Charles Bukowski e investiga sus antecedentes literarios. Se incluye, además, la primera bibliografía completa de su obra. Por todo ello, el libro es un must para los fans de este escritor.

sábado, 2 de enero de 1982

Charles Bukowski - La senda del perdedor (1982)

Charles Bukowski
La senda del perdedor
Año 1982 


 Una novela autobiográfica, contundente como un preciso uppercut, que nos muestra una visión bien distinta del «Sueño Americano», una visión «desde abajo», desde los pisoteados y humillados: la infancia, adolescencia y juventud de Henry Chinaski, en Los Ángeles, durante los años de la Depresión y la Segunda Guerra Mundial. 

Un padre brutal que cada día finge acudir puntualmente al trabajo para que sus vecinos no sospechen que está en paro; una madre apaleada por el padre, que sin embargo está siempre de su parte; un tío a quien busca la policía; un mundo de jefes, de superiores aterrorizados por otros superiores. El joven Chinaski -algo así como un hermano paria de Holden Cauldfiel, el dulce héroe de Salinger en El guardián entre el centeno- tiene que aprender las reglas implacables de una durísima supervivencia. 

 En este libro inolvidable, escrito con una ausencia total de ilusiones, se transparenta, evitando la autocompasión, una estoica fraternidad con todos los chinaskis, todos los chinaskis, todos los underdogs de la «otra América» de los patios traseros, los bares sórdidos, las oficinas de desempleo.