Recién ahora me doy cuenta de que son hermanos.
domingo, 30 de diciembre de 2007
sábado, 29 de diciembre de 2007
viernes, 28 de diciembre de 2007
jueves, 27 de diciembre de 2007
miércoles, 26 de diciembre de 2007
martes, 25 de diciembre de 2007
lunes, 24 de diciembre de 2007
domingo, 23 de diciembre de 2007
sábado, 22 de diciembre de 2007
viernes, 21 de diciembre de 2007
jueves, 20 de diciembre de 2007
Lolita
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Hay dos clases de memoria visual: con una, recreamos diestramente una imagen en el laboratorio de nuestra mente con los ojos abiertos; con la otra, evocamos instantáneamente con los ojos cerrados, en la oscura intimidad de los párpados, el objetivo, réplica absolutamente óptica de un rostro amado, un diminuto espectro de colores naturales.
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Nos enamoramos simultáneamente, de una manera frenética, impúdica, agonizante.
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Hay que ser artista y loco, un ser infinitamente melancólico, con una burbuja de ardiente veneno en las entrañas y una llama de suprema voluptuosidad siempre encendida en su sutil espinazo para reconocer de inmediato, por signos inefables al pequeño demonio mortífero entre el común de las niñas; y allí está, no reconocida e ignorante de su fantástico poder.
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Nos queríamos con amor prematuro, con la violencia que a menudo destruye vidas adultas.
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En este mundo hecho de hierro forjado, de causas y efectos entrecruzados, ¿podría ocurrir que el oculto latido que les robé no afectara su futuro? Yo la había poseído, y ella nunca lo supo.
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«Hay otro hombre en mi vida». En verdad, ésas son palabras feas para los oídos de un marido.
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Bajo el sol de medianoche los sueños tienden a ser de vivos colores.
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Ella llevaba una camisa a cuadros, blue jeans, zapatillas de goma. Cada movimiento que hacía en las salpicaduras de sol punzaba la cuerda más secreta y sensible de mi cuerpo abyecto.
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¡Oh, si fuera yo una escritora que pudiera hacerla posar bajo una luz desnuda!
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Una niña moderna, una ávida lectora de revistas cinematográficas, una experta en primeros planos soñadores…
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Y allí está ella, perdida entre todos, royendo un lápiz, detestada por los maestros, con los ojos de todos los muchachos fijos en su pelo y en su cuello, mi Lolita.
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Ya todo estaba listo. Los nervios del placer estaban al descubierto. El menor placer bastaría para poner en libertad todo paraíso.
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Que vuelva pronto, rogué, dirigiéndome a un Dios prestado.
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Ningún hombre logra jamás el crimen perfecto; el azar, sin embargo, puede lograrlo.
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…el cuarto se volvería «la guarida de un escritor»
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Oh, Lolita, tú eres mi niña, así como Virginia fue la de Poe y Beatriz la de Dante.
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Para que sepas, he sido asquerosamente traidora contigo. Pero no importa un comino, porque de todos modos tú dejaste de preocuparte por mí.
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Imagíname: no puedo existir si no me imaginas.
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…aplicar mis labios voraces a su corazón desconocido.
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¿Cuánto pides por tus pensamientos?
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Mi niña, se sabía observada, que gozaba con la lujuria de esa mirada y hacía alarde de risas y jugueteos.
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Era amor a primera vista, a última vista, a cualquier vista.
- La miré y la miré, y supe con tanta certeza como que me he de morir, que la quería más que a nada imaginado o visto en la tierra, más que a nada anhelado en este mundo.
- «Él me destrozó el corazón. Tú apenas me destruiste la vida».
- Bueno, algún día, si quieres venirte a vivir conmigo… Crearé un nuevo Dios y le agradeceré con gritos desgarradores si me das una esperanza microscópica.
miércoles, 19 de diciembre de 2007
martes, 18 de diciembre de 2007
lunes, 17 de diciembre de 2007
domingo, 16 de diciembre de 2007
sábado, 15 de diciembre de 2007
viernes, 14 de diciembre de 2007
El desierto negro
A través de un territorio vagamente histórico, un fugitivo es acechado por una partida de soldados. La huida queda registrada en borrosas huellas que los rastreadores descifran.
Los días se suceden, las distancias se desvanecen. El reo ha hecho algo terrible: la evocación de su pasado provoca temblores. Una tarde, su figura se torna visible en el horizonte de sus perseguidores.
A un joven soldado le cabe la dudosa
gloria de enfrentarlo y darle muerte. Pero esto es sólo el comienzo,
porque en el desierto el tiempo es circular, la justicia un sueño frágil
y la realidad el fiel reflejo que provoca la fiebre.
Reparto | Guillermo Angelelli, Mónica Lairana, Guillermo Somogyi, Mateo Deschutter, Alberto Rognoni, Pablo Almirón
Guión | Gaspar Scheuer
Dirección | Gaspar Scheuer
Año |2007
jueves, 13 de diciembre de 2007
Demi Moore, Tales from the crypt
Demi Moore, Tales from the crypt
Demi Moore, Tales from the crypt
Demi Moore, Tales from the crypt
Demi Moore, Tales from the crypt
miércoles, 12 de diciembre de 2007
martes, 11 de diciembre de 2007
lunes, 10 de diciembre de 2007
domingo, 9 de diciembre de 2007
sábado, 8 de diciembre de 2007
viernes, 7 de diciembre de 2007
jueves, 6 de diciembre de 2007
miércoles, 5 de diciembre de 2007
martes, 4 de diciembre de 2007
lunes, 3 de diciembre de 2007
Fruto prohibido
Ed Dawson llevaba 4 años aburriéndose en Roma como corresponsal del
periódico de Mr. Chalmers. Hasta que, en una calurosa tarde de julio,
una llamada del mismísimo Mr. Chalmers vino a sacarle de la monotonía:
el gran jefe le anunciaba la llegada de su hija Helen, estudiante de
arquitectura. La chica parecía seria, aburrida y capaz
de cuidar de sí misma, de modo que no tendría que hacer de niñera.
El periodista estaba lejos de suponer que Helen no era precisamente una muñeca inofensiva: pocas semanas más tarde, y por culpa de la muchacha, sería considerado sospechoso de asesinato. Dawson tenía recursos y estaba dispuesto a salir del apuro por sus propios medios, pero la bola de nieve iba aumentando de volumen: en pocos días se vio encañonado por un revólver, fue aporreado por un gorila y empezó a oír hablar de la mafia neoyorquina, de alijos de droga, de chantajes...
El periodista estaba lejos de suponer que Helen no era precisamente una muñeca inofensiva: pocas semanas más tarde, y por culpa de la muchacha, sería considerado sospechoso de asesinato. Dawson tenía recursos y estaba dispuesto a salir del apuro por sus propios medios, pero la bola de nieve iba aumentando de volumen: en pocos días se vio encañonado por un revólver, fue aporreado por un gorila y empezó a oír hablar de la mafia neoyorquina, de alijos de droga, de chantajes...






































