Narrar mi propia autobiografia es algo que siempre me ha puesto incómodo. El pasado puede ser narrado en forma diferente, y por lo que vi en algunos ejemplos, la tentación de cambiar un poquito los hechos puede ser irresistible; lo que me lleva a ciertas preguntas: ¿Es lo mismo si digo que en el baño de un teatro de Londres, allá por el ‘79, estuve codo a codo de frente a una bacha con el tecladista de Yes Patrick Moraz, a decir que tome un curso y que incluso toqué con él? Claro que no ¡pero qué lindo podría quedar! ¿Y a quién lastimaría? En esa línea, el haber tomado clases esporádicas con verdaderos maestros podría convertirse en un brillante listado de cursos súper exigentes de perfeccionamiento... Continua en: www.miguelzavaleta.com.arjueves, 19 de junio de 2008
Miguel Zavaleta narra Su propia autobiografía
Narrar mi propia autobiografia es algo que siempre me ha puesto incómodo. El pasado puede ser narrado en forma diferente, y por lo que vi en algunos ejemplos, la tentación de cambiar un poquito los hechos puede ser irresistible; lo que me lleva a ciertas preguntas: ¿Es lo mismo si digo que en el baño de un teatro de Londres, allá por el ‘79, estuve codo a codo de frente a una bacha con el tecladista de Yes Patrick Moraz, a decir que tome un curso y que incluso toqué con él? Claro que no ¡pero qué lindo podría quedar! ¿Y a quién lastimaría? En esa línea, el haber tomado clases esporádicas con verdaderos maestros podría convertirse en un brillante listado de cursos súper exigentes de perfeccionamiento... Continua en: www.miguelzavaleta.com.ar
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.