miércoles, 21 de mayo de 2008

La suerte está echada

Para su desgracia, Felipe empieza a ser considerado como un actor que trae mala suerte a sus colegas y no hay nada que pueda hacer al respecto.

Tanto es así que hasta él mismo se convence de ello.

Paralelamente, su medio hermano Guillermo es despedido de su empleo y abandonado por su novia.

La enfermedad del padre reúne nuevamente a los hermanos al convocarles para cumplir un particular último deseo.

Esta petición obliga a Felipe y a Guillermo a enfrentarse con sus propias realidades y a definir si realmente su suerte está echada.