Freddy Flores llega a Buenos Aires dejando en Bolivia a su familia. Llega como ilegal pero tiene el propósito de encontrar una vida más digna para él y para los suyos. Después de dar tumbos, consigue un puesto de parrillero en el bar de Enrique un nativo de argentino que se propone ayudarlo. Freddy atiende a la clientela habitual: el Oso un taxista al que ahogan los problemas; su amigo Marcelo también taxista; y Hector un vendedor ambulante cordobés. Allí irá conociendo a la mesera Rosa Sánchez una mujer venida de Paraguay.