La gran groupie de la psicodelia inglesa, que cuenta con el dudoso honor de haber enamorado al siempre confuso Syd Barret. Famosa en el underground psicodélico londinense, escribió sus memorias, Groupie, en simultáneo con sus noches de ácido y sexo, y hasta les informaba a sus conquistas que serían parte de un libro. Nunca le creyeron. Los grupos y músicos aparecen con seudónimos de todas maneras, pero es fácil reconocerlos. Feminista, afirma que “si no eran encantadores, no se las chupaba”. Después de que el libro se editó en 1969, “hubo un montón de dinero, libertad, me la pasaba tirada todo el día tomando ácido, fumando, escuchando buena música, haciendo entrevistas, conociendo gente. Me había convertido en una persona famosa. Lo hice todo”. Hoy Jenny vive en la campiña británica, está casada y con hijos, y a veces va a Londres a dar conferencias sobre su libro cada vez que lanzan una de sus constantes reediciones.
viernes, 15 de enero de 2010
Jenny Fabian
La gran groupie de la psicodelia inglesa, que cuenta con el dudoso honor de haber enamorado al siempre confuso Syd Barret. Famosa en el underground psicodélico londinense, escribió sus memorias, Groupie, en simultáneo con sus noches de ácido y sexo, y hasta les informaba a sus conquistas que serían parte de un libro. Nunca le creyeron. Los grupos y músicos aparecen con seudónimos de todas maneras, pero es fácil reconocerlos. Feminista, afirma que “si no eran encantadores, no se las chupaba”. Después de que el libro se editó en 1969, “hubo un montón de dinero, libertad, me la pasaba tirada todo el día tomando ácido, fumando, escuchando buena música, haciendo entrevistas, conociendo gente. Me había convertido en una persona famosa. Lo hice todo”. Hoy Jenny vive en la campiña británica, está casada y con hijos, y a veces va a Londres a dar conferencias sobre su libro cada vez que lanzan una de sus constantes reediciones.