En tiempos en los que la marginalidad y la pobreza azotan a la sociedad y la gente cree que los funcionarios no escuchan sus reclamos, entra en acción el puntero. Este personaje está cerca del pueblo, escucha sus necesidades y soluciona sus problemas más elementales como vivienda, educación y alimentación. Claro que, para hacerlo, debe negociar y responder a una red de corrupción política. Este es el escenario en el que se mueve Pablo Aldo Perotti, más conocido como El Gitano, un puntero político que conoce como nadie su municipio y, gracias a su carisma y trabajo, controla a los más de diez mil votantes que viven allí. Pero en la actualidad, El Gitano siente que la política no le ha devuelto todo lo que él dio a lo largo de treinta años de militancia; el reconocimiento tarda en llegar y el no puede soportar la espera. domingo, 3 de julio de 2011
El puntero
En tiempos en los que la marginalidad y la pobreza azotan a la sociedad y la gente cree que los funcionarios no escuchan sus reclamos, entra en acción el puntero. Este personaje está cerca del pueblo, escucha sus necesidades y soluciona sus problemas más elementales como vivienda, educación y alimentación. Claro que, para hacerlo, debe negociar y responder a una red de corrupción política. Este es el escenario en el que se mueve Pablo Aldo Perotti, más conocido como El Gitano, un puntero político que conoce como nadie su municipio y, gracias a su carisma y trabajo, controla a los más de diez mil votantes que viven allí. Pero en la actualidad, El Gitano siente que la política no le ha devuelto todo lo que él dio a lo largo de treinta años de militancia; el reconocimiento tarda en llegar y el no puede soportar la espera.