martes, 30 de marzo de 2021

Las increibles aventuras de Iggy Pop y David Bowie

Tras la segunda ruptura de The Stooges, Iggy grabó material con el guitarrista James Williamson, que no fue publicado hasta 1977 en el álbum Kill City. El disco incluiría además canciones inéditas que formaron parte del repertorio de los Stooges, como "I Got Nothin'". 


Las letras del disco hablan de decadencia, vicio y desesperación, como se puede apreciar en una de las líneas de la canción homónima: Til you wind up in some bathroom, overdosed and on your knees (Hasta que termines en algún baño, de rodillas y con sobredosis). Este disco, a pesar de ser un trabajo acreditado a Iggy y Williamson, es a menudo considerado como un disco de The Stooges, por contener parte del material que formaba su repertorio y gran parte de la esencia de la banda. 

 En ese momento, Iggy no era capaz de controlar su adicción a las drogas, por lo que se internó en un hospital psiquiátrico para tratar de limpiar su organismo. Uno de sus pocos visitantes era David Bowie, que continuó apoyando al músico incondicionalmente. En 1976, Bowie incluyó a Iggy en su gira Station to Station. Esta fue la primera experiencia del músico en una gira organizada de manera profesional, quedando sorprendido por la ética laboral de Bowie. El 21 de marzo de 1976 ambos músicos fueron arrestados por posesión de marihuana en Rochester, Nueva York, aunque los cargos fueron finalmente retirados. 

 Iggy y Bowie se trasladaron a la ciudad de Berlín para liberarse de sus respectivas adicciones a las drogas. En 1977 Iggy Pop firmó un contrato con RCA Records y Bowie le ayudó a producir los discos The Idiot y Lust for Life, los álbumes más aclamados del artista en su etapa como solista. En este último se incluyó la canción "The Passenger", una de las más reconocidas en la carrera del músico. En Lust for Life colaboraron los hermanos músicos Hunt y Tony Fox Sales, hijos del comediante Soupy Sales, en la batería y el bajo respectivamente. Entre las canciones que Bowie e Iggy escribieron juntos en esa época figuran "China Girl", "Tonight" y "Sister Midnight", grabadas por David Bowie años después e incluidas en sus álbumes de estudio. 

El músico británico también tocó los teclados en algunas presentaciones de Iggy, registradas en el álbum TV Eye Live en 1978. En compensación, Iggy Pop aportó algunos coros en el disco Low de Bowie.

lunes, 29 de marzo de 2021

¿Quién secuestró a Debbie Harry?

"Te vi parado en la esquina, parecías tan grande y hermoso 
Realmente quería salir con vos, así que cuando sonreíste...
puse mi corazón en juego" 
— 'X-Offender'


 Treinta homicidios, en siete estados, entre los años 1974 y 1978. 

Esta fue la confesión que Ted Bundy mantuvo durante todo un dilatado proceso judicial que, como es sabido, acabó con el serial killer siendo condenado a la silla eléctrica, sentencia que acabó cumpliéndose un 24 de enero de 1989 en la prisión de Raiford, Florida. 
Diez meses después, el periódico local Tampa Bay Times aún no había acabado de exprimir la fiebre macabra que Bundy seguía proyectando sobre todo el estado. Sólo que la noticia que salió publicada aquel miércoles 8 era muy diferente a todas las demás. 

 "El modo en que Deborah Harry cuenta la historia es absolutamente aterrador", pudo leer la buena gente de Florida aquel día. "La cantante de rock, más conocida por su banda de post-disco y New Wave Blondie, sólo intentaba llamar a un taxi. Por poco acaba en desastre". Harry recuerda detalles como, por ejemplo, que se encontraba en una calle del Lower East Side, en el Village neoyorquino, así como que ya era bastante tarde. "Un pequeño coche blanco se para, y el tipo se ofrece a llevarme. Así que yo seguí intentando ver si paraba algún taxi, pero él era muy persistente. Me pregunto hacía dónde iba. Era sólo un par de manzanas más allá, así que me dijo: 'Bueno, te llevo'. Me monté en el coche y, aunque era verano, las ventanillas estaban subidas casi hasta arriba. 
Así que allí me encontraba yo sentada, pero él no se dirigía a mí. Intenté bajar mi ventanilla de forma automática, y entonces fue cuando me di cuenta de que no había mango de la puerta, ni manivela, ni nada. Por dentro, el coche estaba completamente desmontado". 
 Como es natural, la cantante entró en pánico e intentó bajar la ventanilla del asiento del copiloto con sus propias manos para poder saltar en marcha. "En cuando me vio, intentó girar una esquina a toda velocidad, así que yo salí disparada del coche y caí en mitad de la calle". 

 Debbie Harry no era famosa por aquel entonces. 
Blondie ni siquiera existía. 
Pero, quince años después de este incidente, convertida ya en una superestrella, concluyó que aquella noche había estado a punto de ser secuestrada por Ted Bundy. "Leí sobre él justo después de la ejecución", confesó al Tampa Bay Times. "Llevaba años sin pensar en aquello. La descripción sobre su manera de operar y cómo era físicamente y el tipo de coche que conducía y el periodo de tiempo en el que se encontraba en aquella área del país encajan perfectamente. Me dije: 'Dios mío, fue él'". 
 Podríamos pensar que se trata simplemente de una noticia amarillista en un diario de dudosa fiabilidad, pero nada más lejos de la verdad: la artista lleva contando la misma historia desde entonces, en diferentes entrevistas, libros (por ejemplo, 'Parallel Lives', de 2012) y, también en su autobiografía, 'Face It'. 
La única diferencia es que ahora, por primera vez, Harry hace referencia a la gran cantidad de voces que han puesto en tela de juicio que aquel supuesto intento de secuestro fuese perpetrado por Bundy. "No me importa una mierda lo que piensen", sentencia. "Yo sé lo que pasó"

... pero... ¿qué pasó realmente? 
Debbie Harry asegura que el episodio ocurrió a principios de los setenta, pero no existe ninguna prueba de que Ted Bundy estuviese en la ciudad en ese periodo de tiempo. Ni en ningún otro, ya que estamos. Sí sabemos que se graduó en la Universidad de Washington en algún punto del otoño de 1969, y que permaneció allí durante los siguientes cinco años. Fue entonces cuando Bundy cometió sus primeros asesinatos en la capital y sus alrededores, llegando a conducir hasta Oregon en una ocasión. Después, ya en el verano de 1974, se mudó a Salt Lake City. Sus víctimas pasaron, pues, a ser residentes de Utah y Colorado. 
Es técnicamente posible que Ted Bundy montase en su coche desde Washington hasta la Gran Manzana durante una noche de verano previa a 1974, año en que se registran sus primeros asesinatos confesos. Sin embargo, su historia presenta otro problema a la hora de encajar en el modus operandi del asesino psicópata: el Volkswagen Beetle que llevaba cuando se ofrecía a llevar a autoestopistas solitarias era del todo normal, con sus manivelas y mangos de las puertas en su sitio. Oh, y era de color marrón. No hay pruebas de que Bundy condujese nunca un coche blanco, tal como Harry lo describe en 1989. 
 Hay dos detalles extra en la versión que Harry contó en 2012: 
a) explica cómo el tipo que la invitó a subir, pese a ser bastante guapo, tenía un alucinante mal olor; 
b) sitúa firmemente los hechos antes de las navidades de 1973, pues recuerda que "aún no estaba en ningún grupo" (y The Stilettoes, el que tuvo antes de Blondie, empezó a tocar a principios del 74). 
El primero coincide al cien por cien con el testimonio de otras mujeres que, tal vez como ella, lograron escapar de la trampa que les tendió Bundy, pero el segundo es muy problemático: según la versión judicial, el asesino en serie no intentó hacer daño a nadie antes del 4 de enero de 1974, noche en que violó de forma inhumana a Karen Sparks. Es decir, la noche en que empezó la pesadilla que llegó a encarnar. Sin embargo, esto es únicamente lo que el juez pudo probar y lo que sus abogados presentaron como confesión oficial. 
Off the record, Bundy solía contar otras historias, en las que siempre aseguraba que esas treinta mujeres fueron sólo las que el estado de Florida pudo probar. El quid de la cuestión es que, además de todo lo demás, el tipo era un mentiroso, de modo que esas confesiones alternativas sobre la gente a la que supuestamente mató antes de 1974 están llenas de contradicciones internas. Si nos ceñimos a la versión oficial, por tanto, Ted Bundy no pudo haber intentado secuestrar a Debbie Harry en la Nueva York de principios de los setenta: las piezas sencillamente no encajan. Pero quién sabe si el homicida psicópata no realizó algunos ensayos frustrados previos a asaltar a Sparks en su domicilio. Quién sabe. También es perfectamente posible que Harry se subiese en el coche de otra persona aquella noche, pero que, quince años después, su cerebro la identificase erróneamente con Ted Bundy. 

A ella, desde luego, le da igual lo que piensen todos los demás...

sábado, 27 de marzo de 2021

Love Kills

Sid era el rey del punk 
Nancy era una reina rota 


Sus vidas eran muy glamorosas 
Sid y Nancy eran un desastre 

 Cuando te enganchas a la heroina 
No sabés que nunca vas a ganar 
Las drogas nunca se pagan 
Y te das cuenta que realmente ya hiciste tu camino 

 El 
 Amor 
 Mata 

 Todavía creemos en la anarquía 
Me vuelve realmente enojado 
Sid y Nancy me quisieron decir mucho: 
Tu Puedes estar muerto 
Pero tu alma está libre. 

Como Romeo y Julieta 
 Ellos dos hicieron un pacto de muerte 
Como una aguja usada 
Sid y Nancy nacieron para perder 

 El 
 Amor 
 Mata 
 
Sid nunca quiso hacer daño 
El se inyectó en el brazo 
Lo único que quería era divertirse
Ahora ella está sobre en un pozo lleno de sangre 
 Siempre drogado, siempre en lo alto 

¿Por qué tuvo que morir? 
Lo único que puedo decir es que: 
"Esto me deja con un gusto amargo" 

 El 
 Amor 
 Mata 


 Love Kills, del disco Animal Boy de Ramones (1986), fue escrita por Dee Dee Ramone a su amigo Sid Vicious, fallecido en 1979.

Dee Dee Ramone en Argentina: un desvío del tiempo

Dicen que lo vieron comprando en la feria del barrio. 
Otros, caminando por la calle principal. 
Algunos aseguran que lo escucharon cantando en la vereda los hits de su antigua banda, a pedido de un improvisado público. 

Pero la mayoría no sabe que pasó por ahí. 


El barrio de Banfield, al sur del conurbano bonaerense, fue sede de uno de los músicos más influyentes del siglo XX. 

Aunque su huella en esas calles huele a leyenda. 

 Douglas Glenn Colvin ya era Dee Dee Ramone en el momento en que decidió mudarse al sur del conurbano bonaerense con su novia Bárbara Zampini, a quien conoció en 1994 cuando vino a hacer un show en plan solista. Ella tenía 15 años; él, 44 (cambio de época: hoy, el músico hubiera sido condenado con justa razón por esa relación con una menor de edad). Y Dee Dee acababa de divorciarse de Vera Boldis, con quien se había casado en 1978, y de la que ya estaba separado hacía unos años.

 Primero fueron para City Bell y luego desembarcaron en Banfield, en casa de la abuela de la adolescente fanática convertida en novia. Allí pasaron una temporada que el músico, tiempo después, describiría de un modo bastante gris. 

 "La Argentina es como un desvío del tiempo. Me recuerda a cuando Estados Unidos era un país lindo en el que vivir. Aunque todo es más duro en la Argentina, la gente aquí es más amable que en la mayoría de los lugares. El smog es tan abundante que te corta los pulmones. Los colectiveros salen a matar. Tratan de empujar a la gente fuera del camino con sus grandes micros malolientes. Es una locura. Los exhaustos caños de escape emanan nubes de humo negro que se meten en las ventanillas abiertas de los demás coches. Todos tienen las ventanillas abiertas porque nadie tiene aire acondicionado. Los autos acá son todos viejos y están hechos mierda, pero tienen mucho soul. Mucha onda". 
Argentina me recuerda a cuando Estados Unidos era un país lindo en el que vivir. La gente aquí es más amable. 

En esta carta que escribió Dee Dee y que el periodista Pablo Plotkin publicó en el suplemento No, de Página 12, a pocos días de su muerte, se lee la desazón de un hombre viviendo en un lugar que no le gusta. Pero, ¿cuándo se refirió a algún lugar como el Paraíso? 

 Yo quiero estar sedado 

 Dee Dee nació en Virginia, Estados Unidos, en 1951 pero pasó su infancia en Berlín, Alemania, debido a la carrera militar de su padre. La posguerra europea se hacía sentir y el ambiente no era el más amable para criar a un niño curioso. Él reconocería más tarde que sus padres tampoco eran muy amables con él. Recién en la adolescencia volvió a su país natal y se instaló en Nueva York, la ciudad que lo marcaría para siempre. Y a la que él marcaría también. Allí formó la banda fundamental del punk rock mundial junto a Joey Ramone (Jeffrey Hyman), Johnny Ramone (John Cummings) y Tommy Ramone (Tom Erdelyi), que tiempo después le dejaría su lugar a Marc Bell (Marky Ramone). El último baterista cuenta en su biografía Punk Rock Blitzkrieg. Mi vida en los Ramones: "Tomaron el mismo apellido artístico en homenaje al seudónimo que Paul McCartney utilizaba cuando los Beatles aún eran los Silver Beatles: Paul Ramon". 

 La historia es conocida, pero no deja de sorprender que estos chicos punks se conmovieran con los Beatles de la primera época. Luego, basta escuchar con atención las melodías ramoneras para descubrir una marcada influencia de los de Liverpool. En Por favor, mátenme, la enciclopedia punk escrita por Legs McNeil, cofundador de Punk Magazine, el autor reproduce el testimonio de Dee Dee en primera persona y revela que la adicción a las drogas que lo mataría años después había comenzado a muy temprana edad. "No sé cómo acabé metido en la morfina. Estaba en el sitio equivocado en el momento equivocado. (…) Tomar drogas siempre fue para mí algo muy solitario. Lo hacía solo, normalmente en algún pasillo o algún tejado. Empecé a meterme morfina". 

 La infancia del músico, pese a no tener necesidades materiales, fue bastante dura. "En Alemania no tenían hierba o heroína ni nada por el estilo. Empecé muy joven, como a los 12 años. Intercambiaba dagas y cosas así por ampollas de morfina con unos soldados que conocía. Me iba a la base del ejército a hacer los tratos por ahí. En la farmacia solían venderla en una botella de plástico grande, y tú ibas allí para comprar lo tuyo y te daban unos 2,5 cc por 50 centavos. Y luego te ibas a los grandes almacenes a emborracharte. Todo el mundo iba allí y el sitio estaba hecho un desastre". 

 En el mismo libro, el bajista de los Ramones le cuenta al autor que a la misma edad en que hacía contacto con las sustancias, también lo hacía con la música. Tenía 12 años cuando se acercó por primera vez a una guitarra y fue su madre quien le hizo conocer el rock de la mano de The Beatles, una de sus bandas favoritas. Pero el quiebre estaba cerca: "No creo que descubriera el rock de verdad hasta que los Rolling Stones me empezaron a separar de mi madre. Sabía que mi madre no los aguantaba. Entonces me marché a América y escuché a Jimi Hendrix, en 1966 o 67, algo así. Y ahí supe que tenía mi propia música". 

 Cuando Dee Dee volvió a pisar suelo estadounidense ya no quedaba casi nada de aquel niño que se había ido con sus padres. Es nuevamente McNeil quien lo describe del modo más crudo en el prólogo de Lobotomy, la autobiografía del Ramone: "Es el último de una raza en desaparición de auténticas estrellas del rock, un verdadero chico malo que se superó a sí mismo y, haciéndolo, cambió el rostro del rock 'n' roll. Dee Dee era el típico piltrafa cuya vida era un completo desastre. Fue prostituto, aprendiz de ladrón, vendedor y consumidor de heroína, cómplice de un robo a mano armada… y un genio poético que se dirigía hacia una temprana sepultura pero se salvó gracias al rock 'n' roll". 

 La salvación lo mantuvo con vida hasta los casi 50 años, que fueron de los más intensos. "A los 15 años quise ir a California en autoestop, pero me detuvieron por el camino.  Me arrestaron en Indiana por robo a mano armada. Le pedí a mi padre que pagara una pequeña fianza para poder salir. Una de las pocas veces que le he pedido algo. Estaba desesperado. Era un sitio duro, estaba muy asustado. Y mi padre dijo: '¡Jódete y púdrete ahí! ¡Te lo has ganado!'. Y colgó el teléfono". 

La anécdota que forma parte de Por favor, mátenme describe los factores que llevaron a moldear una personalidad autodestructiva y bipolar. Cuando por fin salió de la cárcel, siguió haciendo dedo: pasó por Chicago, Las Vegas, llegó a California y en ningún lado se sintió a gusto. En el medio probó mescalina, vivió como un indio en los bosques. 
 Con el tiempo llegó a Nueva York y conoció a Joey, quien ya por esa época era un pintor aficionado, y a Johnny, que trabajaba de albañil. Este último fue quien lo llevó a trabajar de conserje y cuando parecía que llevaban una vida de lo más normal, se les ocurrió comprar unas guitarras y armar un grupo. El resto es historia conocida. 

 Quien haya leído Éramos unos niños, el libro autorreferencial de Patti Smith en el que describe su relación con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, entenderá que la prostitución y las drogas, en la década del 70, en Nueva York eran moneda corriente. En una escena en ebullición, de descubrimiento, euforia, amor libre y nada de Sida, era muy común que los jóvenes intercambiaran favores sexuales para mantener sus "vicios". 
 La esquina de 53 y 3 a la que hace referencia el tema compuesto por Dee Dee Ramone, segundo single de Ramones, era famosa por sus bares concurridos por homosexuales. "Eres el único al que nunca eligen. ¿No te hace sentir enfermo?", cantan los Ramones y terminan la historia con una hoja de afeitar (¿hundida en un cliente?), policía persiguiéndolo (¿lo habrán alcanzado?) y una afirmación ("Demostré que no soy ningún marica"). 

 Desde que los Ramones dieron su primer show en agosto de 1974 en el CBGB de Nueva York, quedó claro que podían tocar 6 canciones en 15 minutos y enloquecer a la audiencia. El Bowery de Manhattan los recibía con sus borrachos y marginales que festejaban esos cuentos en clave punk tocados a mil por hora. 

 En 1988, escudado en el nombre Dee Dee King, el bajista lanzó el disco de rap Standing in the Spotlight. Al año siguiente abandonó la banda que lo había visto crecer como músico y artista. Lo reemplazó CJ Ramone en 1989, quien siguió con el grupo hasta que se separaron, en 1996. 
Dee Dee también probó suerte con otros proyectos como Chinese Dragones, The Dee Dee Ramone Band y The Remains. Pero con ninguno logró el éxito que había probado con los Ramones. 
 En abril de 2002 Ramones entró como banda al prestigioso Hall Of Fame. Al subir al escenario, Tommy dedicó su premio a personas que los influyeron, artistas contemporáneos como MC5, Lou Reed, Television, Talking Heads, Blondie o Andy Warhol. Cuando subió, Dee Dee se limitó a decir: "Quiero felicitarme a mí mismo y darme las gracias, y darme una gran palmada en la espalda. Gracias, Dee Dee. Eres maravilloso. Te amo". 

El premio de Joey quedó solo en el atril, como un resumen de lo que fue la banda: una suma de individualidades. Casi tres meses después, el 5 de junio de 2002, Dee Dee murió en su casa de Los Angeles, California. Su esposa Bárbara, la argentina que lo hizo conocer el conurbano, volvía de trabajar cuando lo encontró ya sin vida. Se supo que la causa fue una sobredosis, ya que el músico nunca había podido cortar su relación con la heroína. En ese departamento vivían con su perro Banfield, heredero punk de una historia de amor con final trágico.