Corre 2001 y la crisis que vive el país comienza a notarse y en ese clima inestable dos sucesos harán replantar a ambos el lugar en el que están parados. La llegada de Victoria, una joven que llega desde Buenos Aires para trabajar como locutora en la radio local, trae para Nicola una nueva forma de entender el amor y las relaciones. Carlos, por su parte, es convocado por un antiguo compañero de militancia política y comenzará a revivir un pasado que creía enterrado junto con los ideales de un país que ya no existe más.
Con estos elementos, en los que se conjugan la visión del cimbronazo por el que pasó una Argentina en llamas y la calidez de esos dos protagonistas, el director Federico Sosa logró relatar una historia aparentemente simple en la que, sin embargo, deja en claro el espejo de una época trágica.
Con una cámara atenta a las idas y venidas de un muy correcto elenco, el realizador supo sacar adelante el devenir de ese trío que, cada cual a su modo, procurará retomar sus sueños. Una muy buena fotografía y una música que va puntuando con calidad cada una de las escenas convierten a este film en un lúcido espejo de pequeñas vidas que nunca saldrán del anonimato.
DIRECCIÓN Y GUIÓN
Federico Sosa.
REPARTO
Germán de Silva, Sergio Podeley, Verónica Gerez, Federico Liss, Chang Sung Kim.
